Un juego muy sencillo en el que hay que bombardear al enemigo mientras esquivas los cañonazos que te llegan por… doquier. ¿Habíamos dicho sencillo?
Los panzers enemigos han atravesado nuestras líneas y ocupado la ciudad. Tú eres el comandante y debes liberar a tus tropas al mando de tu carro de asalto. La cosa sería más fácil si no te bombardearan a ti también, claro. Apunta bien, comandante, que el enemigo tiene mucha munición.